Los monstruos de agua poseen la clave de la juventud eterna.

 

Habitando el lago de Xochimilco, vive amenazada una de las criaturas que más interés ha despertado en la comunidad científica: el ajolote mexicano. Endémico de nuestro país, el ajolote es un anfibio (perteneciente a la clase Amphibia), esto quiere decir que son organismos capaces de vivir tanto en medios acuosos como terrestres, además este grupo se caracteriza por presentar su ciclo de vida en dos fases: larval y adulta.

El Ambystoma mexicanum o ajolote mexicano ha sido estudiado por más de 150 años, y es que este pequeño y tierno animalito ha sorprendido a los más grandes científicos del área pues sus singularidades podrían representar el inicio de una nueva era en la medicina. Los ajolotes tienen la peculiar habilidad de la regeneración celular, son capaces de replicar fielmente huesos y tejidos, incluyendo partes del cerebro y el corazón. Puede curar sus heridas sin dejar cicatriz alguna. Estos anfibios se caracterizan además por permanecer en estado larvario durante toda su vida, alcanzando su madurez sexual sin la necesidad de sufrir la metamorfosis que los lleve a la fase adulta, es decir, permanecen jóvenes toda la vida. Sin embargo, se han registrado casos de algunos especímenes que se han visto obligados a transformarse en adultos, generalmente porque las condiciones del medio no son favorables.

El lago de Xochimilco, a pesar de ser uno de los pocos lugares que albergan a este importante animalito se ve amenazado todos los días a causa de las actividades del hombre. El daño antropogénico que impacta a este ecosistema que incluye contaminación e introducción de especies, pone en peligro a este importante organismo y a todos los que comparten este hábitat.

A pesar de estar al borde de la extinción la comunidad científica ha sabido mantener sus números, pues su relevancia en la medicina y otras áreas afines ha permitido su reproducción en cautiverio, aunque sigue siendo preocupante la reducción de sus poblaciones de manera silvestre, pues la reintroducción de una especie con especímenes criados ex-situ (fuera de su medio natural) ha representado un reto enorme.

Su comercialización ilegal como mascota exótica también es otro factor importante en la paulatina desaparición de la especie. El importante eslabón evolutivo que son los anfibios también ha sido motivo de investigación, así como la decodificación del genoma de los ajolotes para entender cómo funciona a nivel molecular su regeneración de tejidos y qué los hace tan diferentes a nosotros e incluso cómo podríamos a llegar a ser como ellos. La conservación de toda especie es clave importante de la supervivencia de las otras.

 

Por Nayeli González-Ortiz

Author: El Despertador Caxcan

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