¡Ashcanquema tehual nehual!

¡Hasta tu muerte o la mía!

El grito de guerra que hizo temblar a los invasores allá por el 1542 cuando los habitantes caxcanes, considerados en aquel entonces, como arrebatados y rebeldes extremos; estaban más bien enardecidos por las injusticias y vejaciones que sufrían a manos de los españoles, por ello; se enfrentaron con distinguida y reconocida ferocidad, en donde se jugaba el todo por el todo, dispuestos a matar y morir en defensa de su pueblo y su gente.

 Los caxcanes fueron un grupo indígena, de los seis diferentes que habitaron el sur de Zacatecas, colindando algunas regiones del norte de Jalisco.

Los habitantes de las diferentes culturas que convergían geográficamente en parte de los actualmente estados de Zacatecas y Jalisco, tenían, como la mayoría de los pueblos chichimecas, profundo respeto, veneraban a los elementos de la naturaleza, como el viento o el sol. Los centros ceremoniales para hacer culto a sus Dioses han quedado hoy en ruinas, lo cierto es que la identidad y el origen de los ancestros sigue siendo palpable en muchos de los escenarios naturales que forman parte de esta región, la Barranca de Huentitán como puerta que enmarca y resguarda la historia de grandes peleas y enfrentamientos sanguinarios, pero también contiene el origen y mezcla de costumbres y tradiciones que han sobrevivido a través del tiempo y la memoria. 

Es muy probable que los habitantes de los actuales municipios, que de alguna manera fueron hace siglos, habitados por comunidades indígenas, ignoren la riqueza cultural e histórica de la tierra que habitan y siembran, de la tierra en que viven, donde se respiran vestigios y donde la tradición oral, sigue siendo más auténtica y confiable que los escritos; pero que también se pierde y confunde con las interpretaciones y posturas de los distintos puntos de vista que la han abordado. 

Ahora estamos tocando este tema, porque será a través de esta sección titulada: Memorias, que viajaremos al pasado para hacer el rescate histórico de las diferentes épocas a través de la consulta y acercamiento a los archivos históricos, cronistas, historiadores, autoridades, habitantes e interesados por la zona de la caxcanía, con el propósito de reencontrarnos con el valor identitario y logremos no solo restituir, sino fomentar todo aquello que le dé sentido a nuestro existencia por estos rumbos. Finalmente, nada tan maravilloso como conocer nuestros orígenes y el pasado de nuestros ancestros. 

A todos los que por alguna razón vivimos o hemos transitado por alguno de los municipios que conforman o formaron parte de la comunidad de etnias indígenas, aprovechemos los medios para enterarnos y sentirnos orgullosos de nuestra tierra, su historia y su gente.

 

León-Portilla, M.(1995): Francisco Tenamaztle. México: Diana, 2005 

Olague Flores, J. et al (1996): Breve historia de Zacatecas. México: Fondo de Cultura Económica, 1996.  «Capítulo I: La tierra sin límites. La resistencia indígena».

Author: Editorial